transhumanismo

El 11 de mayo de 2017, ejecutivos de las industrias de la salud, las ciencias de la vida, la tecnología, la movilidad y los seguros se unieron a 60 líderes gubernamentales y académicos en Washington para discutir en la Cumbre Anual de Envejecimiento una importante pregunta: ¿Cómo podemos enmarcar el envejecimiento saludable como un activo social digno de inversión?.

En la cumbre se profundizó en el papel de las nuevas tecnologías genéticas y digitales y como éstas podrían ser “la solución” para disminuir la cantidad de enfermedades asociadas al envejecimiento en el mundo, así lo revela un análisis realizado por el Centro de Estudios EY. Esta afirmación se hace en un contexto en el que se estima que antes del 2020, la población mundial de personas mayores de 65 años superarán a los niños menores de cinco.

Los hallazgos de la firma EY indican que las tecnologías podrían contribuir a que el envejecimiento sea más sostenible y aunque esta etapa de la vida es inevitable, la forma en que se transcurre por ella podría ser más sana. Así lo indicó Óscar Marín, Gerente de Robotic Process Automation de EY Centroamérica, Panamá y RD, quien añadió que la inversión en investigación de tecnologías transformadoras para extender el ciclo sano, surge como una solución rentable para gestionar la salud, dado que el Foro Económico Mundial calcula que el tratamiento de enfermedades crónicas no transmisibles podría costar aproximadamente US$47 billones entre el 2010 y el 2030.

El la cumbre se planteó la necesidad de una apertura mundial y creciente por el uso de tecnologías, como lo son: la utilización de sensores en pequeños accesorios para medir comportamientos y lograr prevenir enfermedades, la recolección de datos en tiempo real generados por dispositivos y las tecnologías móviles o el acopio de datos conductuales recogidos de los sitios de redes sociales y grupos de defensa. Actualmente el uso del software puede utilizarse para identificar patrones en los datos extremadamente grandes que revelan posibles enlaces entre genes específicos y las enfermedades, de una forma más rápida que lo que podrían hacer sus contrapartes humanas.

Las innovaciones también incluyen la genética y medicina regenerativa. Por ejemplo, los esfuerzos continuos para comprender el genoma humano aumentarán aún más, al combinar los datos genéticos con una gama de otros tipos de datos tradicionales.

Esta implementación rentable de la tecnología contribuye al mejor análisis de datos y a un entendimiento creciente de la conducta humana y la biología del envejecimiento para evolucionar de un estado actual de tratamiento de la enfermedad a un estado previo de la enfermedad, donde las condiciones deben ser más baratas y más fáciles de remediar concluyó Marín.

Para los especialistas de EY, a medida que crece nuestro entendimiento de las causas de las enfermedades relacionadas con la edad, se podrán interceptar a más temprana edad los padecimientos.


¿Por qué se considera a la vejez como activo social digno de inversión?

¿Es sólo la ampliación del nicho de mercado de las empresas de salud?

¿qué mentalidad hay detrás del planteamiento de considerar a la vejez como una patología asimilable a la enfermedad por lo que la función de la medicina (apoyada por las nuevas tecnologías) es las de perseguir su erradicación….”la muerte de la muerte”?

Recordemos que el TRASHUMANISMO es un amplio proyecto de mejora, de una “elite” de la humanidad actual, en todos sus aspectos, físicos, intelectual, emocional y moral, gracias a los progresos de las ciencias, y en particular de las biotecnologías y que está siendo apoyado por importantes corporaciones internacionales y por lobbies privados, con una nula capacidad regulatoria por parte de los organismos públicos.