Hace unos semanas, el gobierno británico reveló un ambicioso plan para combatir la “epidemia de soledad” del país, que incluye recomendaciones para que los médicos prescriban lecciones de arte y clases de baile para pacientes solitarios.

Se alentará a los médicos de cabecera a que envíen a los pacientes a actividades sociales y servicios voluntarios en lugar de tratamientos basados ​​en medicamentos como parte de la nueva estrategia gubernamental multipartidista presentada por la primera ministra Theresa May.

“La soledad es una realidad para muchas personas en nuestra sociedad actual … puede afectar a cualquier persona de cualquier edad y origen”, dijo la Sra. May. “Esta estrategia es solo el comienzo de un cambio social de largo alcance en nuestro país, pero es un primer paso vital en una misión nacional para poner fin a la soledad en nuestras vidas”.

En el Reino Unido, alrededor de una quinta parte de la gente dice estar sola; alrededor de 200,000 personas mayores no han tenido una conversación con un amigo o familiar en más de un mes.

El gobierno ha publicado un informe completo con estrategias para enfrentar la soledad, centrado en tres recomendaciones clave: invertir en investigación para descubrir qué causa la soledad, medir sus efectos y qué soluciones funcionan; incrustar la soledad en una política social amplia, pero también desarrollar intervenciones personalizadas para los puntos de activación, como la pérdida de un cónyuge o un trabajo; y crear una “conversación nacional” en torno al tema.

La Sra. May ha prometido 20 millones de libras de financiación para implementar las estrategias contra la soledad, incluyendo 11,5 millones de libras para organizaciones voluntarias, comunitarias y caritativas.

Al otro lado del Atlántico, los responsables políticos están preocupados por la soledad, y muchos expertos la describen como una “crisis de salud pública”. Un estudio de 2010 sobre estadounidenses mayores de 45 años encontró que un poco más de un tercio (35%) de los encuestados se clasificaron como solitarios. Y una encuesta de Kaiser Family Foundation / The Economist en 2018 encontró que el 22% de los adultos en los EE. UU. “Siempre se sienten solos o a menudo, carecen de compañía o se sienten excluidos o aislados”.

La familia es la piedra del edificio social

La familia es la piedra angular de todo el edificio social. Es la fuente de la fraterni­dad” Esta frase es un fragmento de un texto del Congreso de la I Internacional -la Asociación Internacional de Trabajadores-, celebrado en Lausanaen 1867.

Y es que los proletarios pobres, en los orí­genes del Movimiento Obrero, eran conscien­tes de la explotación que padecían.  Su única esperanza, la asociación y la cultura, las armas que le permitieran protagonizar sus vidas. Estaban empeñados en un futuro de justicia y libertad para todos los hombres, donde fuera posible la fraternidad universal. ¿La piedra angular para esta construcción social?: LA FAMILIA.

Va siendo hora que ante el drama social de la soledad se den respuestas que ataquen la raíz del problema. Es hora que se reconstruya el edificio social  poniendo de nuevo la base en la familia como elemento de fraternidad y solidaridad entre las personas.

Lo demás serán entretenimientos sociales… que sólo generarán más frustración.